PIÑAS

ORIGEN: Es una fruta tropical originaria de América del Sur. No se sabe con certeza el país donde se dio origen, pero los estudios señalan a Brasil, Paraguay y Argentina. De ahí se propagó principalmente al Amazonas, Venezuela y Perú para luego emigrar a Europa y Asia. Con su forma y corona distintiva la piña es una fruta muy disfrutada en la gastronomía latinocaribeña y ha sido el producto procedente de América Latina que más éxito y aceptación ha tenido en Europa. Los indígenas la llamaron Ananas que significa fruta excelente. El nombre piña (o pineapple en inglés) proviene de la similaridad de la fruta a la semilla o cono de los pinos.

PROPIEDADES: La piña fresca es rica en vitaminas, principalmente en vitamina C (12 mg/100 g). Asimismo contiene vitaminas A, B1 y ácido fólico, pero en porcentajes inferiores al de la vitamina C. Respecto al contenido en minerales, cabe señalar su riqueza en potasio, y a distancia, en magnesio y hierro.

CULTIVO: Este cultivo requiere un buen aporte de nutrientes y para cada recolección al menos hay que suministrarle las siguientes cantidades adicionales, por hectárea: 68 kg N, 24 kg P2O5, 174 kg K2O, 27 kg CaO y 16 kg MgO. Las extracciones por hectárea para un cultivo de piña y una producción de 55 toneladas, son las siguientes (de Geus, 1973): 205 kg N, 58 kg P2O5, 393 kg K2O, 121 kg CaO y 42 kg MgO.

FORMA DE CULTIVO: La corona de la piña se debe quitar ya sea cortándola o girando. Toda la carne también debe ser recortada de su base de manera que no se pudra después de la siembra. Esta es la parte que solemos tirar a la hora de consumirla Una vez tenemos la corona, la sumergimos la parte del tronco en agua hasta que veamos que comienza a echar raíces, cambiar el agua cada día, una vez que tenemos las raíces, la pasamos a una maceta.