PITAHAYA

ORIGEN: La pitahaya fue descubierta por primera vez en forma silvestre por los conquistadores españoles en México, Colombia, Centroamérica y las Antillas, quienes le dieron el nombre de “pitaya” que significa fruta escamosa. La variedad amarilla se cultiva en zonas tropicales y tropicales altas (Colombia, Bolivia, Ecuador, Perú, Venezuela y en general toda la zona centroamericana) y la roja, en México, Nicaragua y Vietnam, entre otros. La principal zona de producción de pitahaya roja en Vietnam es la costa oriental, desde Nha Trang en el norte hasta la ciudad de Ho Chi Minh en el sur. Las exportaciones de pitahaya roja de Vietnam se orientan principalmente a los mercados de Hong Kong, Singapur y Taiwán, aunque también se exporta a los mercados europeos.

PROPIEDADES: La pitaya es un tesoro desde el punto de vista nutricional, contiene antioxidantes, mucílagos, ácido ascórbico, fenoles. Es rica en Vitamina C, también contiene vitaminas del grupo B, minerales como calcio, fósforo, hierro, y tiene alto contenido en agua y posee proteína vegetal y fibra soluble.

CULTIVO: Preparación de suelo: La preparación del suelo se debe realizar al menos un mes antes de la plantación. Para ello, se debe dar una labor de subsolado para mantener el suelo aireado y con buena capacidad de drenaje. Es recomendable realizar un análisis de suelo para llevar a cabo la aportación de enmiendas y correcciones necesarias. Plantación: La plantación de pitahaya, previamente enraizada, se lleva a cabo al inicio del invierno. Por el contrario, si se realiza durante la estación seca, se debe dar un riego abundante tanto antes de la siembra y como después de la misma, así como incorporar materia orgánica (hojarasca, aserrín, etc.) para evitar altas temperaturas y reducir las pérdidas de humedad.

FORMA DE CULTIVO

1. Separa las semillas de la pulpa, puedes utilizar un colador para ello y disolver la pulpa hasta que solo queden las semillas.

2. Mete las semillas de pitahaya en un envase con agua por 2 días, con el fin de hidratarlas.

3. Sácalas del envase con agua.

4. Toma un trozo de papel de aluminio, de unos 30 cm de ancho y largo, y una servilleta. Ponla sobre el papel de aluminio y humedécela.

5. Coloca las semillas de pitaya sobre la servilleta y dóblala para cubrir totalmente las semillas de lado a lado.

6. Envuelve la servilleta con el papel de aluminio.

7. Lleva tu sistema de germinación casero a un lugar donde no le dé luz solar directa.

8. Recuerda humedecer la servilleta cada 5 días por 20 días hasta que las semillas broten su primera raíz.